RUBÍ DE LA TIERRA

México tiene aromas muy interesantes, todos relacionados con sus tradiciones. En esta ocasión les traemos el RUBÍ DE LA TIERRA, la flor de jamaica. Este nombre evoca el valor, la rareza y el profundo color carmesí de la flor de jamaica, comparándola con una piedra preciosa extraída de las entrañas de la tierra. No es una flor, es una gema orgánica con propiedades vitales y antioxidantes. Transmite lujo, naturaleza y una riqueza que es autóctona y valiosa. Con esta nueva fragancia también iniciaremos el blog: La Bitácora de Observaciones donde les daremos más información sobre nuestros productos y fragancias.

Origen y llegada a México

La flor de Jamaica es originaria de África occidental. Llegó al continente americano durante el periodo colonial, entre los siglos XVI y XVII, a través de las rutas comerciales transatlánticas establecidas por la corona española. Su introducción estuvo ligada tanto al intercambio de plantas útiles como al desplazamiento forzado de poblaciones africanas, que trajeron consigo conocimientos agrícolas y culinarios.

En México, la planta se adaptó con especial éxito en regiones de clima cálido y tropical, destacando Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Chiapas, estados que hoy concentran gran parte de la producción nacional.

Usos en la cultura mexicana 

Uso gastronómico

El empleo más conocido es el agua de jamaica, una de las bebidas tradicionales más emblemáticas del país. Su sabor ácido y refrescante la convirtió en un elemento habitual tanto en hogares como en fondas y mercados. Además, los cálices de jamaica se utilizan en:

  • Mermeladas y ates
  • Salsas agridulces (especialmente para pescados o carnes)
  • Guisos y rellenos vegetales (en versiones contemporáneas y cocina vegana)
  • Dulces artesanales y nieves
  • En años recientes, la jamaica ha sido revalorizada por la alta cocina mexicana, donde se emplea como ingrediente principal y no solo como bebida

Uso medicinal y herbolario

Dentro de la medicina tradicional mexicana, la jamaica se ha utilizado como:

  • Diurético natural
  • Apoyo digestivo
  • Bebida para “refrescar la sangre”
  • Auxiliar en el control de la presión arterial
  • Estos usos empíricos han sido posteriormente respaldados, en parte, por estudios científicos modernos.
  • Conclusión

    En la cultura mexicana, la flor de Jamaica es mucho más que una bebida refrescante. Es un ejemplo claro de mestizaje botánico y cultural, donde una planta africana se integra plenamente al paisaje, la cocina y la identidad popular. Su valor reside tanto en sus propiedades funcionales como en su simbolismo: El RUBÍ DE LA TIERRA, una "gema vegetal" nacida de la tierra, cotidiana pero profunda, sencilla en apariencia y compleja en significado.